JOAN RIBÓ: “RITA BARBERÁ NO TENÍA NI ORDENADOR EN SU DESPACHO”

Llegó al Ayuntamiento de Valencia, subido en una bicicleta, después de 24 de años en el poder de esa política imbatible que era su predecesora Rita Barberá. La de los grades eventos, las alharacas y los “poner a Valencia en el mapa”. Sin embargo, Joan Ribó(Manresa, 1947) impuso su estilo, propio de alguien que se ha criado en una vaquería de Adrall donde trabajaban sus padres y haber estudiado en una pequeña escuela rural. De ahí que este Ingeniero Agrónomo se sienta más agricultor -su gran pasión es su huerto y el monte- que profesor de Física y Química o político, una actividad que ya lleva practicando tres décadas. El cuerpo, sin embargo, le pide más: vuelve a ser el candidato de Compromís al Ayuntamiento de Valencia. Está empeñado hacer de Valencia la nueva Copenhague. Por eso abrió su puerto al Aquarius -y lo ofreció otras tantas veces más- y ha cambiado el paisaje de su ciudad a golpe de carriles bici. Por más que las críticas le lluevan a su concejal de movilidad.

¿Por qué se define como agricultor si lleva más de 30 años en política?
Porque uno en la vida siempre debe ser algo más que un político. Yo soy ingeniero agrónomo, he sido profesor, y toda mi vida, mientras pueda, tendré un pequeño huerto donde tocar la tierra con mis manos y respirar vida. La huerta en València es pura vida. Los de antes, los que la querían inerte y asfaltada, no sabían que siempre quedan semillas para brotar. Y eso es lo que hemos hecho ahora.

¿Qué es lo que más le llamó la atención cuando llegó al Ayuntamiento tras 24 años de alcaldía de Rita Barberá? Algo que no se habría ni imaginado…
Me sorprendió mucho, muchísimo, que mi antecesora, Rita Barberá, no tuviera ordenador en su despacho. Yo soy algo mayor, se ve en mis canas, pero trato de estar al día con la tecnología, y aunque a veces se me rebela, procuro tener un buen trato con apps, redes sociales, móviles…

El jefe de prensa de la entonces alcaldesa alardeaba de tener al New York Times esperando dos semanas para que les atendiera la alcaldesa. Más allá de ese problema de altanería. ¿No es una pena que el New York Times ya no desee con tantas ansias una entrevista con el alcalde de Valencia?
¡Jajaja! Prefiero mil veces la València honrada de hoy, a la de los grandes eventos que acababan en sobres con billetes de 500. Es más, prefiero alardear de haber abierto parques y zonas verdes en todos los distritos de la ciudad, de haber reducido la deuda a menos de la mitad, o de haber evitado que a ninguna familia se le corte la luz o el agua a final de mes por no poder pagar sus facturas. Esa es la València real. Ah, y aunque no vacile de ello, debo confesarte que estuve hablando con tus compañeros del New York Timescuando recibimos en València al Aquarius con sus 650 refugiados. Eso sí fue un orgullo.

Usted es contrario a la Valencia de los grandes eventos. A aquello de “poner a la ciudad en el mapa”. ¿Pero no es eso también beneficioso para muchos sectores económicos?
¿Para qué queremos los valencianos los ruinosos grandes eventos que solo nos han traído deudas y corrupción? Desde mi punto de vista es mejor apostar por el hub de innovación empresarial que hemos creado en la Marina de València, o conceder líneas de apoyo a los autónomos y pequeños empresarios. Me parece mucho más productivo, y así se observa en las cifras de empleo.

¿Cómo se puede combatir desde dónde usted está la percepción de que Valencia es la ciudad de la corrupción? Zaplana, Camps.. medio PP… La película El Reino estaba rodada aquí, porque forma parte del imaginario colectivo…
Permíteme, pero te corrijo. València no es la ciudad de la corrupción. Es la ciudad en la que se cebó la derecha corrupta, que es algo muy distinto. Fíjate, hemos pasado de la época del PP en que salíamos en los telediarios por las corruptelas, a salir en los mismos telediarios por acoger el Aquarius o por ser sede del Centro Mundial de Alimentación Sostenible con la ONU.

Durante 24 años en Valencia gobernó el PP. ¿Cree que esta sigue siendo una ciudad básicamente conservadora?
València nunca ha sido conservadora. Otra cosa es que los votantes progresistas no tuvieran referentes a los que votar. Humildemente, creo que Compromís ha sido una alternativa de progreso, ecologista y en clave valenciana que ha dado un vuelco a esta situación. Mujeres y hombres como Mónica Oltra o Joan Baldoví así lo acreditan.

ENTREVISTA VANITYFAIR

Esta es la Valencia del Catalanista Ribo No tiene dinero para limpiza Valencia por que se lo reparten entre toda la sectas del Catalanismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
Facebook
Google+
Google+
https://enpunt.es/joan-ribo-rita-barbera-no-tenia-ni-ordenador-en-su-despacho
YouTube
YouTube
Instagram